Qué mejor ejemplo de un Green Heartprint que la estatua de Don Bosco hecha de chatarra vieja y hierro del artista tirolés Isidor Winkler. Él ha creado una nueva estatua de tamaño natural para el 200º cumpleaños del santo de la juventud Don Bosco, hecha de viejas piezas de metal, chapa, varillas de hierro y tornillos y la ha donado a la organización de ayuda Jugend Eine Welt en Viena, Austria.

Isidior Winkler se inspiró en Don Bosco y en su compromiso con los niños y los jóvenes. El artista ha querido expresar lo que representa Don Bosco y podemos encontrar varios símbolos que reflejan el espíritu de Don Bosco: el afecto (abrazo), la educación (libro), la formación técnica (pinza), el deporte (pelota), la comunidad (banderín).

El hecho de que la estatua esté hecha de desechos es otro gran símbolo del cuidado y de la conciencia por nuestro medio ambiente y es un maravilloso ejemplo del movimiento de upcycling que está sucediendo en este momento. Inspirémonos en Isidor Winkler y pensemos en cómo podemos hacer algo nuevo a partir de algo viejo nosotros mismos y dejar “huellas artísticas verdes de corazón” en nuestro mundo. 

El compromiso de Don Bosco con los niños y los jóvenes, sus ideas – esto es lo que Isidor Winkler quiere mostrar con su estatua de Don Bosco, “entre la gente”. “No debe ser abstracta, debe ser concreta, objetiva, con todos sus símbolos. Y por eso hay niños”, explica Isidor Winkler. Un Don Bosco sin niños es realmente impensable.


0 Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *